miércoles, 21 de marzo de 2018

De la vida y la muerte

Obra de Antonio Romero Alcaide 

De la vida y la muerte separadas por hilos
del vientre de una tierra que una estirpe parió,
la estirpe del minero que aferrado a la mina
dejó sobre este mundo su historia y su sudor.

Negros ángeles surcan las entrañas latentes
que prodigiosa mano de belleza cubrió,
como lo hicieron otros y así incesantemente
en memoria gloriosa de antigua explotación.

Donde no hay sol ni estrellas sino luz infinita
de mineral brillante en hermoso fulgor
que a los hombres que sienten la furia de la mina
encandila los ojos y atrapa el corazón.

De la vida y la muerte que se lleva en la sangre
como ponzoña lenta, como lento dolor,
que se acerca acechando lo intrincado del sueño
de aquellos que sintieron por su tierra pasión.


Rosa María Fernández Díaz

Rosa Fernández Díaz: pasión poética en estado puro

Rosa Fernández Díaz, poeta 
De un tiempo a esta parte, Rosa Fernández Díaz  (Nerva 1966) ha sido uno de los mayores descubrimientos poéticos de Nerva, ya que muchos que la conocíamos como se suele decir "del pueblo" no sabíamos de su afición y mucho menos aún su gran talento con las letras como bien ha venido demostrando en cada uno de los versos que va publicando a diario en las redes sociales en las que Rosa es muy activa. 

Y es que  sus 52 años, - y nervense hasta la médula como prueban sus "versos de la tierra"- Rosa es una escritora prolífica  y lectora voraz, ya desde muy pequeña cuando sorprendía a todos por sus dotes oratorias. De hecho, durante su etapa en la antigua Educación General Básica (EGB), ganó el Premio de Redacciones sobre la Autonomía Andaluza, tras lo que, ya en el instituto, obtuvo en BUP varios Premios de Poesía del IES Vázquez Díaz, siendo primer premio en primero y segundo el siguiente curso. 

Desde entonces no ha dejado la escritura:  "soy una apasionada de la poesía,  -  afirma-, no puedo dejar de ser lo que soy porque esto es desde que nací, y es algo que ha convivido siempre conmigo. Escribo a diario, es lo que más amo hacer, pero desgraciadamente de esto no se vive".  Comparte además esta pasión con la del teatro, cuya disciplina artística estudió en el Conservatorio Superior de Música y Arte Dramático de Sevilla.

Sin embargo, no sería hasta hace un año cuando Fernández se decidió a publicar sus poemas, participando en citas como tales como el Otoño Poético de Nerva para pronto ver la luz su primer poemario, Voz de acequia, que presentó en la pasada Noche Blanca de la Cultura de Nerva. Con este primer libro, Rosa quiere ser “la voz soterrada de las aguas en continuo monólogo interior que aflora los sentidos, que los recrea y los acompaña con su frescura mágica”. Con portada ilustrada por la también nervense Manuela González, que representa a través de la acuarela una acequia real situada en Alájar, el libro es , añade la poetisa, “la voz de una mujer que, como las aguas desviadas para un fin, hace de la poesía su medio de expresión y transmisión de su particular sentido de las cosas, persiguiendo el tamiz que todo lo embellece”.


Actualmente, Rosa María Fernández  también participa en la revista ‘Nervae’ y en el grupo literario ‘Hechizos poéticos’, al tiempo que forma parte de la plataforma Poetas de Huelva por la Paz. Además, ha participado en una publicación Cuadernos de Roldán  y  el pasado noviembre presentó a Juan Antonio Guzmán Camacho en Nerva dentro del Circuito Andaluz de las Letras. Asimismo, ha escrito también en una publicación sobre los incendios en Huelva, a cargo de José Joaquín Guerra y Carmen Marín, de la Asociación ‘El Jardín de Judith’ cuyo dinero recaudado será destinado a la reforestación, y que el próximo 7 de abril por la tarde se presenta en Aracena; antes, una Rosa imparable y prolífica hará lo propio con su poemario por la mañana en la Feria del Libro de la localidad Serrana. 
Entretanto, la autora nervense se encuentra inmersa en su segundo libro, cuyo título avanzó hace unos días a TintoNoticias: Versos de Tormenta y Tregua, y del que estaremos muy pendientes aquí en La Factoría al tiempo que esperamos publicar muchos de sus  poemas más mineros. 



domingo, 18 de marzo de 2018

La matanza de Riotinto en 1888, en el Cuarto Milenio

El pasado 12 de marzo, el programa Cuarto Milenio de Iker Jiménez dedicó un reportaje a indagar en el pasado de la Cuenca Minera de Riotinto, concretamente en uno de sus episodios más triste: los sucesos del 4 de febrero de 1888, el conocido como el  ‘Año de los Tiros‘. 

"Cuarto Milenio fue testigo del fenómeno de los poblados de salitre en Humberstone (Chile) en los que se producían calcinaciones al aire libre y humos tóxicos, en una industria salitrera que guarda terribles sucesos. El equipo ha averiguado que en la provincia de Huelva ocurrió algo similar con la Matanza de Riotinto. El 4 de febrero de 1888 se produjo una matanza de una colonia alejada de la sociedad de la época en la que se practicaba la explotación mineral. Ese día se convocó una manifestación de mineros para mejorar las condiciones de vida que culminó en una brutal matanza con detonaciones.. Se intentó ocultar por todos los medios, pero los registros atestiguan que los cuerpos de más de quinientas personas se ocultaron ilegalmente entre las tierras y la historia sigue viva en la memoria de los descendientes de cuando en ese día el cobre se fundió con la sangre. Aún hoy se conserva el muro de ese poblado y la factoría salitrera. Un episodio olvidado en la historia de España". (Cuatro.com)


Bajo el título ‘La matanza de los mineros del “cobre de la sangre”:oscura tragedia en Riotinto (Huelva)‘, en el reportaje aparecen  los testimonios de periodistas onubenses expertos en el tema, como Rafael Moreno y Diego Lopa; del director del Archivo Histórico Minero de Riotinto, Juan Manuel Pérez López; de Gilberto Hernández Vallecillo, descendiente de mineros implicados en la revuelta y de Alfredo Moreno Domínguez, estudioso y autor de un libro sobre el anarquismo en la Cuenca Minera.
"Se cumplen ahora 130 años de la matanza de Riotinto, que tuvo lugar el 4 de febrero de 1888 y sobre la que aún existen muchas incógnitas. Aquel día, después de varias jornadas de reivindicaciones por parte de los jornaleros que trabajaban en la mina, se produjo una escabechina. Las cifras oficiales hablan de 48 muertos y más de 70 heridos, aunque seguramente hubo muchos más. Nuestro compañero Pablo Villarrubia ha investigado este olvidado y vergonzoso episodio de nuestra historia y nos ofrece una completa crónica de lo que ocurrió y sobre todo nos cuenta cuáles fueron los motivos por los que estas personas perdieron la vida".  (ivoox.com)

‘La matanza de los mineros del “cobre de la sangre”:oscura tragedia en Riotinto (Huelva)'. Vuelve a verlo AQUÍ 

Gallardo y Gallardo, ferroviarios de la RTCL

 Mi abuela materna Esperanza Gallardo Díaz nació en Riotinto y me hablaba de Nerva, Campofrío, Riotinto … Compartía sus memorias y las que le habían contado sus antepasados; cuanto mayor era, más remotos eran sus recuerdos.

   Su madre había nacido en Riotinto así como su abuelo materno que tenía antepasados de Zalamea, a diferencia de su abuela materna que era de Campofrío.

   Sus abuelos paternos, José Gallardo e Isabel Gómez, eran de Burguillos en Badajoz.  Llegaron a Riotinto en 1874 con dos hijos, Félix y José para trabajar en la RTCL y vivían en la calle Méndez Núñez del antiguo pueblo de Riotinto donde nació su tercer hijo Manuel Luis (1).
   Se mudaron en 1884 al promocionar José Gallardo a “Shunting Foreman at Rio Tinto Station” (Capataz de Maniobra en Riotinto Estación), donde nació su último hijo Atanasio en 1891.  Más tarde se cambiaron a una vivienda propia en la calle Calvario de Nerva (2).

   Su hijo primogénito Félix Gallardo Gómez, comenzó a trabajar para la RTCL en 1886.  Poco después su segundo hijo José marchó a cumplir con el servicio militar en Cuba donde decide quedarse.
Mi bisabuelo Félix Gallardo Gómez
Nerva, cerca de 1915
   Félix se casó con Edelmira Díaz de Riotinto y en 1900 ya trabajaba como “timekeeper at Naya shunting sheds” (cronometrador en las cocheras de maniobra de Naya) para pasar después a “the Sulphate of Copper Works” (Fábrica de Sulfato de Cobre) y posteriormente a Riotinto Estación donde trabajaba su padre (3). 
    Manuel Luis, el tercero de los hermanos Gallardo Gómez, comenzó a trabajar para la Compañía en 1904 como Mozo de Estación en El Campillo.

   Al año siguiente Atanasio, el hermano más joven, ingresó en la RTCL trabajando en Riotinto Estación.  Vivía con sus padres en Nerva, pues era soltero.

   Manuel Luis se casó con Adelaida Fernández y vivieron en la caseta del Paso a Nivel en El Campillo.  En 1910 nació su hijo José y al año siguiente su hijo Manuel.  En 1919 promocionó a Guardagujas mientras su esposa Adelaida trabajaba como Guardabarrera (4).

   En 1922 nace su hijo Rafael y dos años más tarde fallece Manuel Luis (5) Mientras, su hermano Atanasio pasa en 1916 a “Signalman in North Cabin, Naya Station” “Palanquero en la Casa Palancas que está próxima a la Estación La Naya” (6).

    Y cambió varias veces de Departamento.

    Su hermano Félix y su familia vivieron primero en la calle Méndez Núñez del antiguo pueblo de Riotinto donde nacieron sus hijos José, Esperanza (mi abuela), Amelia y Edelmira.  Posteriormente Félix fue trasladado a la Estación de Nerva para trabajar como listero encargado de los peones.

   “He was afterwards employed as receptor at Nerva Station” (Después fue contratado como receptor en la Estación de Nerva) y toda la familia, incluida su suegra ya viuda, se mudaron a la calle Pizarro de Nerva (7).

   En 1917 Félix fue trasladado a “Mines Traffic in Rio Tinto Pueblo Station” (Tráfico Mina en la Estación de Riotinto Pueblo) y comienza a trabajar como Capataz Encargado de Maniobras para el tráfico proveniente de Filón Sur.  También en una oficina en Santa María para el tráfico en Coso Viejo aunque posteriormente el tráfico disminuyó gracias al puente de San Pedro, el doble carril así como más y mejores señales (8).
Minas de Riotinto, 1878  (9)

   Félix pasa más tarde, por necesidades del servicio, a la Estación de Nerva en el mismo puesto.

   Mientras, su padre José estaba enfermo.  Mi tatarabuelo padeció de bronquitis crónica que se agudizó en momentos puntuales e incluso llegó a derivar en bronco neumonía.  También sufría “two very large hernias” (dos hernias muy grandes) o “double hernia, right one extremely large” (hernia doble, la derecha extremadamente grande).
 
   El 22 de agosto de 1919, le detectaron cataratas en el ojo derecho y al día siguiente el Jefe de la Agencia escribe: “According to attached papers & his years of service, I beg to recommend that he be granted a PENSION” (Según la documentación adjunta y sus años de servicio, pido recomendar que se le asigne una PENSION) (10)
      Class A. Long service (43 years) (Antigüedad 43 años)
      Class B. Good record (Buen expediente)

   Su última peonada fue el 30 de agosto de 1919 pasando a estar pensionado.  Su hijo Atanasio había causado baja en la Compañía a principios del mismo mes (11).

   En octubre de ese mismo año, José pidió un pase de Nerva a las Mallas para ir a Sevilla con objeto de operarse de cataratas en el Hospital Provincial.

   En enero del año siguiente solicitó un socorro para marcharse definitivamente a Cuba al amparo de su hijo José.  Le adelantaron un año de pensión y se marchó.
   A comienzos de 1921 le llegaron noticias a Félix del fallecimiento de su padre y de que su madre quiere que vaya a recogerla a Cuba.
   El 13 de junio de 1921 aparece en su expediente “He has been working very well, Mr Rawlinson intended proposing him for a rise.” (Ha estado trabajando muy bien, Mr Rawlinson lo recomienda para un aumento de sueldo).  Y con fecha del día siguiente “Félix wants socorro to clear out with all his family” (Félix quiere socorro para marcharse con toda su familia).
  Finalmente, el 4 de agosto de 1921 deja la Compañía y a su familia en Nerva para marcharse a Cuba con la intención de volver, pero fallece allí.
 
   En 1917 ya había empezado a trabajar en la RTCL como maestro, José Gallardo Díaz, hijo mayor de Félix Gallardo Gómez y nieto de José Gallardo Gallardo.  Así, hasta 1919 trabajaban simultáneamente en la Compañía cinco miembros de tres generaciones de la familia Gallardo. 
   La hermana de José Gallardo Díaz, mi abuela Esperanza, empezó a trabajar como maestra en la Compañía en 1924.  Para entonces, los únicos miembros de la familia Gallardo trabajando para la RTCL, eran mi abuela Esperanza y su hermano José.


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(1)  Fuente:  Registro Civil de Minas de Riotinto
(2) Fuente:  Archivo Fundación Rio Tinto
(3)  Fuente:  Archivo Fundación Rio Tinto
(4)  Fuente:  Archivo Fundación Rio Tinto
(5)  Fuente:  Archivo Fundación Rio Tinto
(6)  Fuente:  Archivo Fundación Rio Tinto
(7)  Fuente:  Archivo Fundación Rio Tinto
(8)  Fuente:  Archivo Fundación Rio Tinto
(9)  Fuente:  Atalaya Riotinto Minera
(10) Fuente:  Archivo Fundación Rio Tinto
(11) Fuente:  Archivo Fundación Rio Tinto

Elisa Arenas Argüelles, escritora que viaja por sus raíces mineras y ferroviarias

Nos conocimos en 2011 cuando ambas formamos parte del jurado del Certamen de Pintura Al Aire Libre de Nerva. Elisa Arenas Argüelles era la representante de EMED y el proyecto cultural y artístico que la empresa que comenzaba a explotar las minas tenía con los pueblos de la comarca. Después habremos coincidido apenas un par de veces y algo más por las redes sociales. Lo justo para darme la impresión de que estamos ante una gran mujer, inteligente y cultivada, tal vez sea por su mirada ávida de conocer el entorno, por su capacidad atenta por escuchar al que tiene en frente, o tal vez por su sencillez en las distancias cortas. 

Un tiempo después Elisa se pondría en contacto con el equipo de La Factoría en busca de alguna información sobre su familia, que pese a nacer y crecer en Sevilla cuenta de la parte materna con raíces mineras y ferroviarias. Esa primera aproximación a nuestro blog acabaría en algo más que un simple intercambio de información para su búsqueda; terminaría en su primera colaboración con este humilde espacio dedicado a la Cuenca Minera de Riotinto, donde ella sigue trabajando actualmente en Atalaya Minera. 

Elisa Arenas Argüelles, es licenciada en Filología Inglesa en la Universidad de Sevilla. Profesora de español como segunda lengua, reside en Sevilla y ha publicado en varios libros colectivos Viernes de Otoño, Desde ellos y Por qué no me miras y de micro relatos La calle de en medio, Breves heroicidades, La primavera la sangre altera, Otoño e invierno, Érase una vez un micro cuento y Micro relatos Libripedia. Se ha formado en narrativa en diferentes cursos realizados en España y Reino Unido.


En 2016, publicó su primer libro De Viaje que presentó en el salón de actos del Museo Vázquez Díaz de Nerva a principios de diciembre. Se trata de un volumen que contiene veintitrés relatos, una compilación de los publicados en el diario online “Zalamea Noticias”, cuyo director José Miguel Jiménez Serrano, realiza el prólogo de la obra. Según ella misma explica: “la naturaleza tiene un efecto desinhibidor que hace que las personas hablen con casi extraños de temas de los que nunca tratarían en otro lugar. De esas confidencias de las que me hicieron participe, han resultado estos relatos. A raíz del comentario de un amigo, Jim Paterson, tomé la decisión de publicar la colección en formato papel". Los beneficios de la venta del libro están destinados a la investigación del cáncer en niños y adolescentes.


Elisa Arenas asegura que su próximo proyecto será  "escribir una novela corta sobre la historia de mi amilia en la Cuenca Minera de Huelva".

sábado, 17 de marzo de 2018

Lozano rescata el "motín de las mujeres" de Nerva en Diario16

En el pequeño pueblo minero de Nerva, un grupo de pioneras se quitó los delantales en 1898 y gritó ¡Basta! a los caciques de la mina de Riotinto. Lo cuenta Lozano Álvez en el especial 8M de la revista de Diario16.







miércoles, 14 de marzo de 2018

La antigua estación de Nerva, a vista de dron


Las imágenes de este vuelo corresponden a la antigua estación de pasajeros de Nerva, ejemplo patrimonial de la actividad minera de su pasado. La historia de la estación va relacionada con la historia minera de la comarca, al aterrizar en esta zona la compañía británica Rio Tinto Company Limited en 1873. Esta compañía introdujo formas de explotación intensiva, mediante grandes cortas a cielo abierto y la extensión de maquinarias de extracción y de transporte, como la red de ferrocarriles mineros. La línea principal de ferrocarril era la de Riotinto-Huelva, de 1.067 mm (3 pies y 6´´) de ancho y 87,706 km de distancia. A esta línea principal confluía el ramal de Nerva por la parte norte.

Dicho ramal, de ancho métrico, fue concedido en virtud de una Ley Especial de 14 de septiembre de 1899, por el que se instruyó el expediente de las Minas de rio Tinto a Zalamea la Real y a Nerva. Este ramal, Rio Tinto-Estación (Estación del Medio) y Nerva, realizado para facilitar el traslado de los trabajadores de la compañía minera a los diferentes departamentos, se abrió al tráfico el 6 de junio de 1904. Y esto llevaba implícito la construcción de la estación de pasajeros de Nerva, de dos plantas, con formas muy sencillas, edificada con aires victorianos. Este magnífico edificio de la estación de viajeros, sólo superado en dimensiones por el de Zalamea la Real, estaba acompañado por una nave de una planta destinada al almacenamiento y manipulación de mercancías varias (repuestos, utillaje o comestibles) propiedad de la compañía. Esta nave de almacenamiento es actualmente la sede de la Asociación de Amigos del Ferrocarril “Cuenca Minera de Río Tinto” Nerva-Huelva. En 1967 se suspendió el tráfico y el ramal y sus instalaciones fueron cayendo en un progresivo abandono.  

Esta estación, ubicada en la Calle Marqués de Nerva, S/N, en la parte oeste de la localidad, junto a la carretera, está situada en un enclave único e inmejorable, rodeada de minas y vacies, en el entorno del Marismilla y con el Pozo Rotilio como constante espectador, en pleno contacto con la naturaleza y rodeada de un ecosistema de espectacular belleza como es “El Río Tinto”, declarado Paisaje Protegido en el año 2004. En la misma estación podemos apreciar el depósito de agua, que se utilizaba para abastecer las sedientas locomotoras…locomotoras que avisaban mucho antes de su llegada desde el viejo campo de fútbol. 
Y junto a la estación y el cementerio municipal, sobresale el malacate del Pozo Rotilio. Esta torre de extracción tipo Koepe, construido para permitir la extracción de mineral de la Masa San Antonio, alcanza una altura de 18 metros con estructura metálica. 

En las imágenes del vuelo se puede apreciar una muy renovada y cuidada estación de Nerva. Se trata actualmente del Centro de Naturaleza La Estación, centro que está dotado de servicio de alojamiento y manutención para los usuarios. Este centro trabaja específicamente: en la interpretación de los procesos naturales del Paisaje Protegido del Río Tinto y su contraste ambiental con el Parque Natural de la Sierra de Aracena y Picos de Aroche y el Parque Nacional de Doñana, a través de programas de Educación Ambiental, Convivencias Familiares, Rutas Medioambientales, Campamentos de Verano y Campos de Trabajo, entre otros. Pertenece a ONDAS, Red Andaluza de Centros de Educación Ambiental.

J.A. Portero